Cuando tenemos metas en la vida, nos sentimos con energía, optimismo y esperanza.
Las metas hacen principalmente tres cosas:
- Es que nos empoderan y de allí surge la señal requerida que le enviamos a nuestro subconsciente haciéndole saber que hay cosas que queremos lograr y que necesitamos de nuestro potencial (energía) interior para alcanzar lo que deseamos, hace que estemos alertas y que tomemos de nuestros recursos internos lo mejor.
- La cosa es que nos saca de nuestra Zona de confort, en realidad ese confort es más bien conformismo o estupor (Estado de inconsciencia parcial caracterizado por una disminución de la actividad de las funciones mentales y físicas y de la capacidad de respuesta a los estímulos). Al salir de ese estupor nos encontramos inmediatamente con el optimismo, sabiendo que algo se levanta desde dentro de nosotros para hacer cosas nuevas.
- La cosa es que aclara nuestra visión pues nos hace pensar en lo que viene y activa nuestra parte creativa para diseñar un plan para lograrlo. Un campesino al sembrar la semilla debe esperar pacientemente que las cosas que no están bajo su control (clima, calidad de semilla, respuesta de la tierra) se resuelvan favorablemente, eso es esperanza.
Amigo si te falta energía, optimismo y/o esperanza entonces es tiempo de establecer metas.